El muelle de las brumas

IMG_0051.JPGEl fotograma lo compré en enero de 1989, en el pasaje Jouffroy, de París, en una librería especializada en cine que había frente a las escaleras del Museo Grevin. Desde entonces lo he tenido frente a mi mesa de trabajo y ahora está en el anaquel de los libros de Pierre Mac Orlan. El muelle de las brumas es una de mis películas favoritas, no ya de las de Marcel Carné, lo mismo que la novela homónima lo es de entre las novelas de Mac Orlan. El guión es de Prévert y su fidelidad a la novela es dudosa, tanto que cuando Mac Orlan protestó de que una de sus escenas no estaba en su novela Carné le espetó: «Pero, Pierre, si esa es la única que es tuya».  Poco importa, cada cual por su lado son grandes, expresión de una sentimentalidad ya desaparecida por completo, un elogio de la fatalidad y de las vidas irredimibles, por la suerte, la mala, por el destino hecho trizas. Para mí, casi el mayor protagonista de la novela/película es la niebla, la niebla que daña la cabeza del pintor suicida –Le Vigan…–, la que parece un refugio hasta que se disipa, la que es una amenaza y una poderosa droga de la nostalgia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s